Declaración del CC de la UJCR(b) sobre las próximas elecciones a la Duma Estatal de Rusia de 2026

Declaración del CC de la UJCR(b) sobre las próximas elecciones a la Duma Estatal de Rusia de 2026

Del 18 al 20 de setiembre de 2026 tendrán lugar las elecciones de la IX convocatoria a la Duma Estatal de Rusia. Entre los comunistas e “izquierdistas” rusos anteriormente se discutió sobre la posición a tomar respecto a las elecciones, de lo cual la UJCR(b) escribió. En relación con las próximas elecciones e ilusiones de algunas organizaciones sobre las mismas el Komsomol considera necesario expresar su posición.

Circunstancias en las que se realizarán las elecciones

Más de cuatro años continúa la guerra provocada por los capitalistas. Regiones fronterizas e internas de Rusia experimentan constantemente ataques de drones y misiles ucranianos. Las acciones bélicas se han vuelto el fondo de la vida, y la destrucción y las víctimas humanas se han hecho habituales.

La amenaza directa a la vida de los trabajadores la complementa la contracción del espacio vital que provocan los problemas económicos. A las sanciones, en vigor desde el mismo inicio de la guerra, ahora se suman los daños militares directos. Los ataques de los drones a las refinerías, depósitos y centros logísticos alteran las cadenas de producción. Debido a la falta de combustible la comunicación automóvil se dificulta, lo que conlleva al incremento de los precios de los productos de primera necesidad.

Entre tanto las acciones bélicas han tomado un callejón sin salida. Los militares se encuentran años en la línea del frente sin rotación, y sin embargo faltan hombres. Por todo el país los reclutadores buscan personas para el servicio por contrato. Activamente se captan estudiantes, sobre lo cual más de una vez escribió la UJCR(b).

En el frente y en la retaguardia la gente está cansada de la guerra, y no hay perspectivas de su finalización. Como lo advirtió la UJCR(b) al inicio mismo de la “operación militar especial”, una guerra agudiza la crisis económica, empeora aún más la situación de los trabajadores y agrava las contradicciones irresolubles.

Correlación de las fuerzas de clase

No obstante el malestar sordo de la población, provocado por las dificultades militares y económicas, la correlación de las fuerzas de clase se mantiene poco favorable en los últimos años. El movimiento obrero es débil. Los episodios de lucha son de momento esporádicos y locales:

  • Julio de 2024 — huelga de operadores de grúas en Kazán en respuesta a la golpiza de un trabajador por un empresario.
  • Marzo de 2025 — huelga de choferes de autobuses en Novosibirsk.
  • Diciembre de 2025 — huelga de taxistas de la plataforma Yandex en varias regiones de Rusia y países ex soviéticos.
  • Julio de 2026 — lucha de los trabajadores de la fábrica de pan del holding Kolomenski en Balashija, región de Moscú, contra las insoportables condiciones laborales.

Los representantes más conscientes y activos del proletariado como resultado de su lucha crean o se unen a organizaciones sindicales, laborales o estudiantiles. La cobertura de la clase obrera por estas organizaciones crece progresivamente.

Sin embargo, la mayoría de las masas de trabajadores continúan sumisamente soportando la humillación de los patrones y el Estado, en silencio llevan todas las dificultades y privaciones.

La pasividad de los trabajadores se incrementa con el estupor ante el choque con la nueva realidad militar. La clase dominante genera un clima de miedo al crear la imagen de un enemigo externo y su lucha contra él. La burguesía utiliza la guerra para hacer más fascista al régimen gobernante. Los últimos restos de democracia burguesa se van quedando en el pasado. En condiciones de debilidad del movimiento obrero no hay qué contraponer a esta tendencia, pues está ausente la única fuerza real capaza de influir en el proceso político en interés de los trabajadores y limitar las aspiraciones de la burguesía.

La UJCR(b) ya dio su evaluación de lo que sucede:

Lo que vemos en nuestro país se asemeja cada vez más a una mezcla del zarismo y el régimen de Pinochet en Chile. Ante los comunistas rusos la perspectiva de trabajar en la clandestinidad se hace inevitable.

Actitud de la población respecto a las elecciones

Al sentir su impunidad, la burguesía convirtió las elecciones en una farsa. El sistema electoral mixto proporcional mayoritario, que permite recortar de formar arbitraria las circunscripciones uninominales, la votación electrónica remota y los tres días que dura la votación facilitan la manipulación de los resultados de las elecciones. Quedó en el pasado la alguna vez activa lucha en las urnas, donde los observadores de la oposición capturaban en fragante a los miembros de las comisiones electorales. Este jaleo, tan incómodo para la clase gobernante, no hace más falta. Ahora las autoridades moldean sin incomodidades los resultados deseados de las “elecciones” con un simple apretar de botones.

La reacción de la población es natural. Desde 2011 la presencia en las urnas cae: si en 2016 en las elecciones a la Duma Estatal participó menos de la mitad de los votantes, en 2021 solo gracias a los gastos sin precedentes en la campaña electoral (21,4 mil millones de rublos), así como el uso de la votación electrónica, se logró juntar en algunas regiones un poco más de la mitad de los votos. Eso sin mencionar de lo dudoso de su autenticidad.

Las graves condiciones socioeconómicas, la relación desfavorable de las fuerzas de clase y la arbitrariedad de la clase gobernante frenan el crecimiento de la actividad política y la conciencia de los trabajadores. Por un lado, en las masas crece constantemente la apatía y la desilusión con el actual sistema político; por otro lado, millones de trabajadores siguen esperanzados en las falsas “elecciones”. Pero incluso aquéllos que reconocen el carácter títere del proceso electoral, no van más allá de participar en él de distintas formas, desde dar su voto “incómodo” al Partido Comunista de Rusia, hasta hacer el “voto de protesta”.

La táctica de los comunistas

De este modo podemos sacar las siguientes conclusiones de la situación sociopolítica actual en Rusia:

  • El régimen político se vuelve cada vez más severo, la represión de los trabajadores y activistas se incrementa.
  • Las elecciones no son parte de un proceso político auténtico. La trayectoria política real está determinada por la correlación de las fuerzas de clase fuera de las urnas.
  • Las masas populares han sido apartadas de la política y recién empiezan a levantarse para la lucha económica, aunque de momento raramente y sólo en algunas empresas.
  • La conciencia de los trabajadores crece paulatinamente. En adelante la situación socioeconómica y militar puede conllevar al crecimiento brusco de la politización de las masas, aunque de momento no hay indicios de esto. El ejemplo de Ucrania muestra que la gente a menudo esta dispuesta a soportar condiciones aún peores.

En estas condiciones las elecciones no son una arena de lucha para la clase trabajadora y los comunistas. Participar en las elecciones tiene sentido cuando el proceso electoral y el parlamento ofrecen una tribuna en la que los comunistas pueden hacer llegar sus puntos de vista a las masas de trabajadores. Pero hoy las campañas electorales prácticamente no tienen cobertura mediática, y los candidatos que son algo activos y visibles son descalificados para las elecciones mediante incluso acusaciones falsas (el partido Yábloko, el bloguero y miembro del Partido Comunista Ruso Nikolay Bondarenko y otros).

A su vez, el boicot activo de las elecciones, el llamado a interrumpir el proceso electoral, tiene sentido sólo cuando la conciencia política de los trabajadores es alta y las contradicciones se agudizan al extremo, es decir, cuando se da la situación prerrevolucionaria. Así, durante el auge de la revolución de 1905 los bolcheviques boicotearon las elecciones a la “Duma de Bulyguin”, lo que detuvo el sufragio y contribuyó más al proceso revolucionario.

Hoy en cambio no hay ni una ni otra condición.

La UJCR(b) declara:

  • Las elecciones burguesas son un instrumento para engañar a los trabajadores y afirmar la soberanía de la burguesía.
  • La pretensión de influir hoy en los procesos políticos en Rusia a través de la participación en las elecciones burguesas es o bien una ilusión infundada, o bien un engaño consciente y una traición a la clase obrera.
  • La esperanza de que el proceso electoral se puede utilizar como una tribuna para la agitación o una plataforma para la unificación de los inconformes no tiene fundamento alguno.
  • La táctica de “voto de protesta” no influye en los resultados de las elecciones. Como tampoco es posible detectar y unificar a los trabajadores progresistas mediante tales actos simbólicos.
  • La lucha de clase debe llevarse a cabo todos los días en los lugares de trabajo y estudio, y no una vez cada cierto tiempo en las urnas.

La UJCR(b) exhorta a la juventud trabajadora y estudiantil a agruparse en sus lugares de trabajo y estudio y sin temor levantarse por la lucha de los derechos laborales y sociales, por sus intereses de clase, y difundir la autoconciencia del hombre de trabajo.

La UJCR(b) exhorta, ante las próximas elecciones, a todos los que se consideran comunistas a:

  • intensificar en las masas el trabajo diario de agitación y propaganda y de organización;
  • explicar lo ilusorio que es cifrar esperanzas en un cambio de la situación vía electoral, desenmascarar el carácter títere y falso de las elecciones;
  • utilizar el creciente interés en la política de trabajadores conscientes para incorporarlos en la lucha real;
  • aclarar a los trabajadores sus intereses propios de clase
  • contribuir al crecimiento del movimiento popular real en forma de organizaciones y asociaciones laborales, sindicales, estudiantiles, femeninas y otras.

¡No a la mentira burguesa y las decoraciones del parlamentarismo!

¡Sí al desarrollo del movimiento obrero y estudiantil!

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